Cómo juega la derecha con las palabras, que arte de tahúr para girar y modificar significados sin que seamos conscientes de que poco a poco sus juegos de manos se convierten en los nuestros, sin ser conscientes. Si hace semanas Repsol se convirtió en la patria, ahora las ciudades son sus centros comerciales. No caminamos pues por calles, sino por escaparates; la ciudad es un enorme escaparate. “Madrid, ciudad abierta”, titula ABC, “desde ayer, las tiendas madrileñas pueden abrir los 365 días del año, una experiencia que podría extenderse al resto de España”. Y no es inocente ese titular que convierte en positiva, sin posibilidad de duda, la nueva medida “aguirreana” que solo favorece a las grandes empresas y a aquellos que tienen difícil comprar entre semana o gustan, insolidariamente, de ir a disfrutar del domingo a esos gigantes sin vida que son los centros comerciales. Pues esta medida, tan inocente, y positiva para ABC, solo traerá precariedad y presiones para los trabajadores que viven bajo el yugo de la reforma laboral, imposibilitaran toda posibilidad de conciliación de la vida laboral y familiar o personal… Por no hablar de que si bien crearan algo de empleo será a costa de aquellas pequeñas y medianas empresas, comercios de barrio, etcétera, que se verán obligadas a cerrar sus puertas ante esta medida que da más poder a los grandes comercios, que ya gozan de una situación de amenazadora superioridad. ¿Alguien recuerda las carnicerías de barrio? ¿Qué fue de los mercados?
En El Mundo vemos que nuestro gobierno y el querido Rajoy también se recortan. Un 30% su propia escolta y a la mitad la de su gobierno, pero, ¿sigue teniendo sentido mantener ese 70% en tiempo de paz? El diario continúa alimentando nuestra indignación con el señor Urdangarín (el que no afana es un gil, decía el tango) que ahora sabemos que “Telefónica renueva su contrato de 1´5 millones de euros” y seguirá pagando su casa en USA, otros 1´2 millones de euros. Quién tuviera amigos y familiares como Juan Carlos que te dan un retiro dorado y trabajos de luxe no por méritos. Y también leemos en su portada un caso paradigmático del robo de las preferentes: un pueblo de Pontevedra (El Rosal) en el que 2.000 de sus 7.000 habitantes firmaron este tipo de contratos, algunos con caducidad en el año 9.999 como el que muestra la foto de portada.
La guerra contra la España de las autonomías continúa. Y aunque al PP no le interesa iniciar una guerra de verdad, pues tiene muchos culos familiares o de amigos engordando en esos escaños, si puede iniciar una lucha de guerrillas contra aquellas comunidades hostiles a su poder. “Los hombres de negro de Montoro vigilarán a las autonomías rescatadas”, titula El País. Y es que, nos gusta imaginar, Montoro enviará a señores de hacienda con gafas y calvicie reglamentarias con su no menos reglamentaria libreta a controlar la gestión de aquellas autonomías díscolas que soliciten ayuda, llega el más difícil todavía: el imperialismo interior. Y acertadamente, el diario que inmerecidamente carga el adjetivo progresista, afirma que “El PP crea el lema de la lucha antirecortes”: ¡Qué se jodan!, pues eso.
Seguimos con La Razón que titula en foto de sanfermines “Borrachera de independentismo”, olvidando que el independentismo no es algo malo ni ilegal, esperamos idéntico titular a las actitudes de nuestro gobierno. Fatima Báñez y su “mayoría silenciosa de buenos españoles” merece un “Borrachera de fascismo”, como dios manda. Y el diario nos trae las quejas de nuestro ejército que “aparca el 60% de sus vehículos para ahorrar” y se ve obligado a recorrer a tientas los pasillos por la recomendación de no encender la luz. Además leemos que en 10 años han pasado de tener 800 cartuchos a 35 balas por año, nos siguen pareciendo muchas ¿Para qué se usan? Y es que el ejército debería sufrir recortes, pero no estos: recortes de verdad, recortes absolutos.
En La Gaceta leemos una noticia que viene a mostrar a los verdaderos culpables de la situación de la minería: gobernantes y patronal, clientelismo, favores y derroche. “El PSOE protegió al presidente de la patronal del carbón”, encargando informes que le exculparon de mantener minas ilegales abiertas. ¿Y aún hay gente que cree que el PSOE es un partido de izquierdas?
Y solo en El Periódico leemos sobre las protestas de ayer de funcionarios en todo el Estado, sobre todo en Madrid. “Interior se blinda ante las protestas antihachazo”. El diario aragonés informa de que miles de funcionarios (entre ellos policías, antidisturbios, guardias civiles o bomberos, entre otros) protestaron y que asociaciones de militares critican los recortes de Rajoy y anuncian que se sumaran a las protestas. El resto de diarios no creen que esto sea noticia, si algo cambia tienen mucho que perder.
Y cerramos la persiana de nuestro quiosco con La Vanguardia que nos trae lo que parece una buena noticia, aunque con este gobierno ya se sabe: hasta que no leamos la prensa extranjera mejor mantener la cautela. “Hacienda sube impuestos a las grandes empresas”, según el diario, rebajará varias desgravaciones y anticipará los pagos por beneficios, así como gravará los ingresos exteriores y limitará las deducciones por gastos financieros. Y la pregunta es: ¿Por qué existían tales privilegios, por qué han tenido que pasar casi cuatro años para tocar a estos señores?