La Generalitat catalana admite que “el único banco del que disponen es el Gobierno español”. ¡Qué a gusto se han quedado muchos periódicos al poder publicar esta declaración en portada!… junto con la noticia de que la comunidad de Cataluña ha pedido el rescate económico al Gobierno central. Está claro que la intención de los ABC, Razón, Mundo, Gaceta, etc., al destacar esta frase es asestar un golpe seco a los sentimientos nacionalistas que históricamente pueblan la comunidad autónoma. Más allá del ataque especulativo de los mercados a una zona, era imprescindible señalar la bajada de pantalones de Mas y los suyos… no, de la Cataluña independentista entera.
Al margen de réplicas nacionalistas de todos los colores, hay que señalar el dato que repiten todas las portadas: los 42.000 euros de deuda pública catalana, la más alta de todas las CCAA. El Mundo afirma en el titular principal que “Cataluña admite su colapso…”, todo buenas intenciones para la imagen de las Comunidades Autónomas. Para los diarios que siempre han anhelado una España centralizada, la situación actual es idónea para atacar al modelo autonómico. Cuando es España entera la que sufre el acoso de los mercados (prima de riesgo desorbitada, retraso en las ayudas, etc.), tenemos a un batallón conservador encabezado casi siempre por La Razón que echa pestes de la UE por permitir el acoso de los mercados a España, habiendo echo sus deberes (o hachazos sociales) correspondientes. Cuando es una comunidad concreta la que está ahogada económicamente y no puede hacer frente a los gastos de sus competencias, ni rastro de crítica al cerco mercantil. Así es nuestra prensa. En el caso del Gobierno central, lo defiende frente al ataque especulativo europeo con la justificación de que ha cumplido con todos los recortes que se le exigían. Recortes ideológicos encaminados a empobrecer y precarizar aún más las condiciones de vida de la clase trabajadora. Pero desde Europa siguen sin colmar mis aspiraciones y lloro. Sería curioso ver a La Razón defendiendo a Cataluña frente al acoso de los mercados europeos… porque no hay que olvidar que CiU en Cataluña ha realizado recortes mucho más duros que en varias CCAA, y mucho más inmediatos.
Poco hay más que comentar en las portadas de hoy al margen de esta noticia. Si acaso, la foto de portada de El Mundo, con la que informa de las detenciones que la policía cubana (desarmada en este caso) ha llevado a cabo en el funeral del opositor Oswaldo Payá, cuando en un momento del entierro se oyeron gritos de ¡Libertad, libertad! En primer lugar, que únicamente se oyeran gritos de ¡Libertad! es una verdad que, aunque no la desmentimos, no vamos a creernos al pie de la letra de un periódico como El Mundo (y de cualquier otro periódico occidental controlado por un gran grupo empresarial). Y segundo, traslademos un momento la situación a una “democracia” occidental, es decir, un Estado con economía de libre mercado, al contrario que el Estado socialista cubano. Si diera una situación similar, en un acto similar u otro, y aquello se convirtiera en una protesta improvisada contra el actual estado de las cosas, ¿qué haría la policía? Ya lo ha hecho en más de una ocasión. Si allí hay “disidentes” cubanos, exigimos que los detenidos en manifestaciones en apoyo a los mineros, marchas indignadas o huelgas generales se les llame “disidentes españoles”, ya que sus reivindicaciones en realidad no tienen cabida en la lógica que sigue la economía capitalista. Hay que señalar además, ya que nadie parece darle importancia, que lo que el militante de Nuevas Generaciones del PP fue a hacer a Cuba no era un viaje turístico, ya que se reunió con los opositores al Gobierno cubano. En cualquier país del mundo, la traición a la patria o estar a sueldo de otro Gobierno está penado más duramente que en Cuba… Y otro apunte sobre Oswaldo Payá: Cuba no será tan “régimen” ni “dictadura” cuando este señor consiguió que se materializase el equivalente a una Iniciativa Legislativa Popular en España. Cosa que aquí no ha ocurrido nunca. Son apuntes que, aunque pequeños, la prensa siempre omite en sus informaciones o contrastes con las “democracias” occidentales.
